La Comunicación

A veces, el hacer hablar a un adolescente es más difícil que darle instrucciones a un gato. Y cuando las cosas no están saliendo bien, hablar, se transforma en gritar. Nada de lo que usted diga pareciera ser escuchado.

Pero no siempre es así. Cuando usted menos lo espere, sus hijos le contarán algo inesperado y usted redescubrirá la dicha de observar el mundo de un joven que está madurando.

¿Sabías que?

• Solo un 30% de los estudiantes de educación secundaria entrevistados dijeron tener una comunicación familiar positiva, incluyendo el estar dispuestos a pedir ayuda y consejo a sus padres.

• La comunicación familiar positiva es mucho más común entre los niños menores que entre los adolescentes. Mientras que un 47% de los estudiantes de sexto grado dijeron tener una comunicación familiar sana, solo un 22% de los de secundaria lo hicieron.

Ideas que Usted Puede Usar Todos los Días

Manténgase Atento

• Hable diariamente de las cosas cotidianas — Si sus hijos aprenden a confiar en usted con las cosas “pequeñas”, es muy probable que lo hagan con las cosas “grandes”.

• Tómese un tiempo para conversar — Trate de que todos se sienten a disfrutar de una comida en familia. No oiga música mientras andan paseando en auto. Jueguen algo donde estén envueltos todos, en vez de ver televisión.

• Manténgase accesible — Si sus hijos piensan que van a escuchar un discurso o van a ser criticados, cada vez que propongan algo o cuenten experiencias personales, se van a quedar callados. Trate de escuchar sin juzgar y de preguntar sin acusar. Deje ver que entiende lo que están sintiendo sus hijos compartiendo experiencias similares.

• Enfrente las preocupaciones de una manera seria — A veces se comete el error de no darle importancia a las preocupaciones o interrogantes de los niños. Puede ser que desde la perspectiva de un adulto, no suenen muy importantes. No las ignore, no se ría o haga burla de ellas. Si es importante para sus hijos, póngase al nivel de ellos y escúchelos. Así, aprenderán que pueden contar con usted para otras cosas, que usted podría encontrar realmente importantes.

• No espere — Usted no tiene que esperar una conversación “ importante” para tener una buena conversación. Todos los días, encuentre tiempo para hablar con sus hijos de cosas superficiales o profundas. Eso sí, cuando hablen, póngales atención y escuche lo que ellos tienen que decir.

Sea Persistente

• Espere — A veces sus hijos no están dispuestos a conversar, porque están cansados o disgustados, Dele tiempo y espacio a sus hijos y a usted, pero no utilice esto como una excusa para evadir la conversación.

• Escuche más allá de las palabras — Lo que sus niños digan, a veces no se expresa en palabras. Podría expresarse a través del lenguaje corporal, el tono de su voz u otras acciones. Escuche cuidadosamente y trate de entender los sentimientos detrás de las palabras y no solo las palabras.

• Analice con tiempo los temas complicados — A veces usted necesita tener conversaciones difíciles. Cuando eso este por ocurrir, analícelo con tiempo. ¿ Qué quiere decir? ¿ Qué preguntas necesita hacer? ¿ Qué puede hacer para que esto salga lo mejor posible?

Sea Creativo

• Haga algo diferente — A mucha gente no le gusta “solo conversar”. Puede que ellos disfruten más las conversaciones mientras están jugando básquetbol, armando un rompecabezas, caminando en las montañas o ejecutando un proyecto de servicio. Hacer cosas juntos, que usted y sus hijos disfruten, puede ser la clave de una buena conversación.

• Comuníquese sin hablar — Existen muchas maneras de expresarles que tan importantes son, sin tener que hablar. Si sus hijos no quieren hablar, déjeles una notita, mándeles un correo electrónico amistoso o sino, solo siéntese en un costado de la cama y deles un masaje en la espalda. Así, no tendrá que decir nada, pero si estará comunicando mucho.

Mantenga la Perspectiva

• Deles tiempo — Muchas veces los hijos necesitan espacio para pensar sus cosas y darse cuenta quienes son. Deles tiempo y espacio, pero siempre hágales saber que usted esta ahí, que les importa y que está dispuesto a escucharlos.

• Tenga paciencia — Muchas veces, usted y sus hijos, dicen cosas de las que después se arrepienten. Otras veces se pierde la oportunidad de una buena conversación. Relájese, esto es perfectamente normal. Si ya tiene dificultades para entablar una conversación, recuerde que siempre puede iniciar otra conversación diferente, aunque sea liviana, que lo ayude a restablecer la comunicación. Aprenda, perdone y trate nuevamente.

 

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